Castalla (Alicante)

 

Castalla es un municipio de la Comunidad Valenciana, España. Situado en el interior de la provincia de Alicante, en la comarca de la Hoya de Alcoy. Es la capital de la subcomarca histórica de la Hoya de Castalla (en valenciano, Foia de Castalla) y cuenta con 10.021 habitantes (INE 2008).

Fuente: wikipedia.org

El castillo de Castalla se encuentra sobre una colina que domina todo el valle, y la localidad se encuentra a su alrededor, en las faldas de la colina, a 680 metros sobre el nivel del mar. La Hoya de Castalla, cuya capital histórica es Castalla, es un ancho valle en forma de T orientado hacia el sudeste y encajonado entre diversas formaciones montañosas. Castalla ocupa la parte oeste y sudoeste de la Hoya en la cual se enclavan sierras como el Maigmó (1296 m), Catí (1260 m) o Argenya (1230 m). El clima de la zona se puede enclavar dentro de un clima mediterráneo de montaña media. La temperatura media anual está alrededor de los 13 grados. Las lluvias no son abundantes, alrededor de 400mm anuales, si bien los macizos montañosos favorecen la formación de nubosidad y de precipitaciones locales, aumentando estas con la altitud. Las nevadas son frecuentes en los días invernales de los meses de enero y febrero.

Se comunica con Alicante y Valencia por la autovía A-7.

En el castillo se han encontrado asentamientos del Neolítico, la Edad de Bronce, ibéricos, romanos (que la llamaron “Castra Alta”, fortaleza alta) y árabes; históricamente, el castillo ha constituido el núcleo principal en torno al cual se iban aglutinando las viviendas de la ciudad amullarada.

Jaime I de Aragón tomó el castillo a los árabes tras la conquista de Biar y lo integró en el Reino de Valencia; según el tratado de Almizra (1244), Castalla se encontraba en zona fronteriza con Castilla. Por esto mismo, se inició la reconstrucción del castillo y se consagró la primera iglesia en el lugar donde se encuentra la actual Ermita de la Sangre.

Desde su conquista, Castalla fue adjudicada como propiedad señorial a. En el año 1336, el rey Pedro IV de Aragón lo convirtió en propiedad de la Corona. En el año 1362 fue creada la baronía de Castalla, que fue donada a Don Ramón de Vilanova. El castillo fue heredado en el año 1729 por el marqués de Dos Aguas, hasta que en el año 1989 pasó a ser de propiedad municipal.

Durante la Guerra de Sucesión, Castalla y toda la comarca tomaron partido por el bando borbónico, y fruto de ello fue que, terminada la guerra, Felipe V le concediera una serie de privilegios y el título de “Muy Noble, Fiel y Leal”.

Durante la Guerra de Independencia, tuvieron lugar en Castalla dos importantes acciones militares. La Primera Batalla de Castalla, que tuvo lugar en 1812, fue una gran derrota para el ejército español, y provocó la conquista de la ciudad por parte del ejército francés. Sin embargo, la segunda batalla, que tuvo lugar el 13 de abril de 1813, fue un gran triunfo para el bando español al ser derrotas las tropas francesas del general Suchet.

En 1890, la reina regente María Cristina le otorgó a la villa de Castalla el título de Ciudad.

En el castillo se han encontrado asentamientos del Neolítico, la Edad de Bronce, ibéricos, romanos (que la llamaron “Castra Alta”, fortaleza alta) y árabes; históricamente, el castillo ha constituido el núcleo principal en torno al cual se iban aglutinando las viviendas de la ciudad amullarada.

Jaime I de Aragón tomó el castillo a los árabes tras la conquista de Biar y lo integró en el Reino de Valencia; según el tratado de Almizra (1244), Castalla se encontraba en zona fronteriza con Castilla. Por esto mismo, se inició la reconstrucción del castillo y se consagró la primera iglesia en el lugar donde se encuentra la actual Ermita de la Sangre.

Desde su conquista, Castalla fue adjudicada como propiedad señorial a. En el año 1336, el rey Pedro IV de Aragón lo convirtió en propiedad de la Corona. En el año 1362 fue creada la baronía de Castalla, que fue donada a Don Ramón de Vilanova. El castillo fue heredado en el año 1729 por el marqués de Dos Aguas, hasta que en el año 1989 pasó a ser de propiedad municipal.

Durante la Guerra de Sucesión, Castalla y toda la comarca tomaron partido por el bando borbónico, y fruto de ello fue que, terminada la guerra, Felipe V le concediera una serie de privilegios y el título de “Muy Noble, Fiel y Leal”.

Durante la Guerra de Independencia, tuvieron lugar en Castalla dos importantes acciones militares. La Primera Batalla de Castalla, que tuvo lugar en 1812, fue una gran derrota para el ejército español, y provocó la conquista de la ciudad por parte del ejército francés. Sin embargo, la segunda batalla, que tuvo lugar el 13 de abril de 1813, fue un gran triunfo para el bando español al ser derrotas las tropas francesas del general Suchet.

En 1890, la reina regente María Cristina le otorgó a la villa de Castalla el título de Ciudad.

En el castillo se han encontrado asentamientos del Neolítico, la Edad de Bronce, ibéricos, romanos (que la llamaron “Castra Alta”, fortaleza alta) y árabes; históricamente, el castillo ha constituido el núcleo principal en torno al cual se iban aglutinando las viviendas de la ciudad amullarada.

Jaime I de Aragón tomó el castillo a los árabes tras la conquista de Biar y lo integró en el Reino de Valencia; según el tratado de Almizra (1244), Castalla se encontraba en zona fronteriza con Castilla. Por esto mismo, se inició la reconstrucción del castillo y se consagró la primera iglesia en el lugar donde se encuentra la actual Ermita de la Sangre.

Desde su conquista, Castalla fue adjudicada como propiedad señorial a. En el año 1336, el rey Pedro IV de Aragón lo convirtió en propiedad de la Corona. En el año 1362 fue creada la baronía de Castalla, que fue donada a Don Ramón de Vilanova. El castillo fue heredado en el año 1729 por el marqués de Dos Aguas, hasta que en el año 1989 pasó a ser de propiedad municipal.

Durante la Guerra de Sucesión, Castalla y toda la comarca tomaron partido por el bando borbónico, y fruto de ello fue que, terminada la guerra, Felipe V le concediera una serie de privilegios y el título de “Muy Noble, Fiel y Leal”.

Durante la Guerra de Independencia, tuvieron lugar en Castalla dos importantes acciones militares. La Primera Batalla de Castalla, que tuvo lugar en 1812, fue una gran derrota para el ejército español, y provocó la conquista de la ciudad por parte del ejército francés. Sin embargo, la segunda batalla, que tuvo lugar el 13 de abril de 1813, fue un gran triunfo para el bando español al ser derrotas las tropas francesas del general Suchet.

En 1890, la reina regente María Cristina le otorgó a la villa de Castalla el título de Ciudad.